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14 de junio de 2012

Dar para recibir


Muchas veces esperamos que nos den algo sin haber dado algo primero. Todo el tiempo estamos a la expectativa y sentimos que no recibimos nada de nadie. ¿Pero te has puesto a pensar por qué eso sucede? Tal vez tu no has estado dando todo lo que podías de ti mismo.


Hay una vieja frase que dice “intentar recibir sin dar algo primero es tan estéril como querer cosechar sin haber sembrado”. Y mucho hay de cierto en esta afirmación. Muchas veces, pretendemos que el mundo nos de algo y nos quejamos si no lo recibimos. Pero, ¿has pensado si tu estás dando todo lo que puedes de ti?
Es factible que no recibas todo lo que pretendes porque tu tampoco lo estás dando. Esfuérzate al máximo, reconforta a aquellas personas que te rodean, da siempre todo de ti y verás como los frutos llegan por sí solos. Es una cuestión que se retroalimenta. 
Mientras más des, más recibirás. Y mantendrás a todos aquellos que te acompañan muy bien, como ellos te lo harán sentir a ti. Empezar a dar y saber valorar lo que uno recibe, puede ser uno de los puntos clave del crecimiento personal.