13 de febrero de 2012

Nunca estás satisfecho...




Nunca estás lo suficientemente satisfecho con quien eres y con lo que la
existencia te ha dado pues siempre has sido distraído. Siempre has sido
dirigido hacia donde la naturaleza no ha pretendido que estuvieras. No te
estás moviendo hacia tu propio potencial.





Estás tratando de ser aquello que los demás quisieron que tu fueras, pero
eso no puede ser satisfactorio. Cuando no es satisfactorio, la lógica
dice, "Quizás no sea suficiente - busquemos más de lo mismo." Entonces vas
tras más, entonces comienzas a mirar a tu alrededor.





Y todo el mundo se aparece con una máscara que está sonriendo, que se ve
feliz, así todo el mundo está engañando a todo el resto. Tu también te
muestras con una máscara, así los demás piensan que tu eres más feliz; tu
crees que otros se ven más felices. La hierba se ve más verde del otro
lado de la cerca.

 Ellos miran tu hierba y se ve más verde. Realmente se ve
más verde, más espesa, mejor. Esa es la ilusión que crea la distancia.




Cuando te acercas, entonces comienzas a ver que no es así. Pero la gente
mantiene a los demás a distancia. Aún amigos, aún amantes se mantienen a
distancia el uno del otro; mucha cercanía sería peligrosa, podrían ver tu
realidad.




Y tu has sido mal orientado desde el mismo principio, así que cualquier
cosa que hagas seguirás sintiéndote miserable. Ves a alguien con mucho
dinero: piensas que quizás el dinero trae la felicidad. Miras a la otra
persona, qué alegre parece ser. Entonces corres tras el dinero. Alguien es
más saludable - corre tras la salud. Alguien está haciendo alguna otra
cosa y parece muy contento - síguelo. Pero siempre son los demás.



LA MILAGROSA