Será bálsamo para tus penas, fortaleza para tu espíritu
y paz para tu corazón dolorido.
Hagas lo que hagas, siéntete tranquilo
y disfruta de cualquier cosa que hayas
escogido, sin censuras, ni remordimientos.
Si hay algo que deberías estar haciendo en este momento, pero no lo haces, levántate y hazlo ahora mismo.
Pero si por cualquier motivo
no puedes hacerlo, acepta completamente tu inactividad, tu pereza o tu
pasividad, si esa es tu elección. Goza de ella. Sé todo lo perezoso e
inactivo que puedas. Si descansas completa y conscientemente, pronto te
restablecerás y saldrás de ese estado. Y si no, ¡no pasa nada!

