15 de agosto de 2013

Y a ti María...

Y a ti María, Madre del amor más hermoso, Madre del Redentor y Madre mía, te pido que se haga en mí según tú palabra y tu vida. Que mi corazón sea un reflejo del tuyo; que me enseñes tus actitudes y tus virtudes. Pero si tengo que pedirte algo, es que me enseñes a pronuncia cada día, desde mi dolor, silencio y vacío: ¡HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA!
Madre María y niño

LA MILAGROSA