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15 de agosto de 2016

Ascendiendo al cielo en cuerpo y Alma.





"Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor". 1 Tes 4,17

"Les decía también: "Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios." Mc 9,1


Si abraham, Isaac, Jacob, Elías y Moisés estaban vivos junto a Dios con mayor razón María, la sierva y Madre de Dios, también lo iba a estar
Estos versículos indican que los cristianos viviendo en gracia de Dios y presencien la venida física de Jesucristo en los últimos tiempos, no morirán la muerte terrenal sino que pasarán directamente al cielo en cuerpo y alma para toda la eternidad.

Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos.
Hech 1,9.


Este otro nos enseña que Jesucristo ascendió en cuerpo y alma al cielo.

Composición de Textos

Uniendo las ideas contenidas en los versículos anteriores y aplicándolos a María diremos que el hecho histórico fue así:

"Al final de su vida, la Virgen María pasó a la otra a través de un hecho que no puede llamarse muerte como la conocemos universalmente, para cumplir con 1 Tes 4,17. Su persona fue excepcional para cumplir con Lc 1,28. Y vive en el cielo en cuerpo y alma para cumplir con Lc 1,28 y Hech 1,9".

A eso le llama la Iglesia "La asunción de María a los cielos".

Si el profeta Elías fue arrebatado hacia el cielo 2 Rey 2,9-11 Con mayor razón será con María, madre de Jesucristo y fiel sierva de Dios Lc 1,28; Lc 1,48.