29 de julio de 2012

AYUDAR A LOS DEMÁS

No te olvides nunca que tu deseo de ser feliz y vivir una vida plena, debe de incluir la felicidad de los demás.
Cuando ayudamos a los demás, nos estamos ayudando a nosotros mismos. No pienses: “Ayudaré a los demás”, sino: “Ayudaré a mis semejantes, a mi mundo, porque de lo contrario no podré ser feliz”. .
Ayudar a los demás ya no se trata de una cuestión pura y exclusivamente de solidaridad. En nuestro camino personal de la autorrealización descubrimos que estar al servicio de los demás nos dignifica como personas y nos acerca a nuestra propia búsqueda personal. Creer que uno puede ayudar sin recibir la bendición por tal acto no es una opción en esta vida. Te invito a que hagas una acción positiva por cualquier persona, quizás algo tan simple como dar el asiento en el autobús o regalar una sonrisa a alguien que lo necesita. Pruébalo y verás cómo te siente tú realmente después de hacerlo.

LA MILAGROSA