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16 de agosto de 2012

"Media frazada".Cuento

Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa.
Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia.
Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna.
A los setenta años, don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos.
Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que éste apareciera y decidió, por primera vez en su vida, pedirle un favor.
Don Roque llamó a la puerta de la casa donde vivía el hijo con su familia
- ¡Hola, papá! Qué milagro verte por aquí…
- Hijo, ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo; además, estoy cansado y viejo.
- A nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que ésta es tu casa.
-Gracias, hijo. Sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. Entonces, ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? ¡Me siento tan solo!
-¿Quedarte a vivir aquí? Si… claro… Pero no sé si estarías a gusto. Tu sabes, la casa es chica… mi esposa es muy especial… y luego los niños…
- Mira, hijo, si te causo muchas molestias, olvídalo. No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.
- No, padre, no es eso. Sólo que… no se me ocurre dónde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían… A no ser que no te moleste…
- ¿Qué hijo?
- Dormir en el patio…
- Dormir en el patio, está bien.
El hijo de don Roque llamo a su hijo de doce años-
- Dime, papá-
- Mira, hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Trae una frazada para que se tape en la noche.
Si papa, con gusto… ¿Pero dónde va a dormir el abuelo?
- En el patio; no quiere incomodarnos por su culpa.
Luis subió sin dudar a buscar la frazada, tomó las tijeras y la cortó en dos.
En ese mismo momento llega su padre.
- ¿Qué haces, Luis? ¿Por qué cortas la frazada de tu abuelo?
- Sabes, papa, estaba pensando…
- ¿Pensando en que Luis?
- En guardar la mitad de la frazada para cuando tú seas ya viejo y vayas a vivir a mi casa.

5 comentarios:

Neuriwoman. dijo...

Que historia tan triste y a la vez tan cierta. Así es como muchos tratan a sus mayores, que no les extrañe después recibir el mismo trato.

Tienes una música preciosa, como siempre que te visito.

Un gran abrazo.

Daniel Eduardo Gómez dijo...

Una buena enseñanza le dio el chico al padre de omo debería tratar a su abuelo.

Un ramo de besos para vos

ion-laos dijo...

Qué bueno la contestación del niño, le ha dao en tó los morros, por bocazas.

No puedo con ese egoísmo, grrrr!

Buen finde, besotes!

ODRY dijo...

Que sencillos son los niños y que bichos nos volvemos con los años.

Un besote.

MariCarmen dijo...

Que ejemplo pasaba a su hijo, que respuesta la del niño y que ingratos somos con nuestros mayores.
Abrazos

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